Poemario que configura la cultura andina que llevamos dentro
Danza del fuego
en el día del jaguar
CEREMONIA DEL RETORNO
de
Gerson Paredes Coz
-INDICE-
Takanakuy
Ceremonia del retorno
Huellas
Dama del velo oscuro I
La huella del águila danza del fuego en el día del jaguar
Preludio
TAKANAKUY
Wiracocha padre mío recibe las plegarias
De esta rebelde criatura corazón de piedra
Que insiste en su lucha contra los profanadores
Dame el coraje del jaguar el ojo de águila
La sagacidad del zorro y la paciencia del búho
Bendice mi waraka para defender al maíz
Concédeme tu gracia cuando llegue la noche

CEREMONIA DEL RETORNO
Gran santuario Wari Willka, templo de mis padres,
Padre cerro, Huaytapallana, hacedor de flores,
(Majestuoso como el sol es tu blanca túnica)
Madre Lasuntay, espejo de estrellas
Hemos venido por caminos de arco iris
Para conversar con nuestro padre milenario
Señor del universo, maestro del mundo
Desde esta cumbre estamos más cerca de tus ojos
Recibe las hojas que confortan nuestro ánimo
Hojas quinto seleccionadas de buen gusto
En fino manto hemos cargado chicha de jora
Obtenida de las entrañas de nuestra madre
Padre Santísimo, recibe el pan niño
Tiene perfume de Acllas vírgenes
Que la tierra blanca corrija nuestros caracteres
Que los convierta en caracol escarlata de los océanos
Y conceda la fuerza del rayo a nuestras voces
Estamos aquí resistiendo (en penumbra)
Los extirpadores no acallaron la dulce voz
De las azucenas en la gran pradera
Al igual que muchas naciones originarias,
Como nuestros hermanos dakotas y lakotas
Hemos salido del mundo silencioso
Y declaramos la guerra a los profanadores
de nuestras panakas y tesoros ancestrales.
Por las calles empedradas de la ciudad llega
El Pachakutii de los tiempos escondidos
El Intihuatana calcula la velocidad
Del padre Sol que ilumina su rojo espíritu
¡Ayúdanos a cuidar nuestra raza, Gran Señor!
Pronto ha de llegar el ojo de la gran estrella
Entonces gritaremos: “¡EXISTIMOS TODAVÍA!”
HUELLAS
Y el oro carnicero de los ángeles
grita en la ceniza.
Manuel Lozano
Sobre camino de flores
Llega el Primero de Noviembre
Humo de incienso
Purifica la habitación de barro
Donde surgieron los gritos
Vela de sebo
Ilumina el cesto de carrizo
Contiene frutas de la isla
Y panes de forma humana
En el umbral de la puerta
Se vislumbra la silueta
Del danzante “Lluvia Roja”
(Esperé tu regreso
Sin huellas)
- Todo está conforme
salvo el pulso de sábila-

DAMA DEL VELO OSCURO I
He abandonado mi silencio entre los cuerpos
Cabellos de noche suavizan mi rostro pálido
Tu viaje no será igual después de mí
Extiendo mi velo y detienes tu nave
- hace frío,
debo acompañarte- dices.
Nadia es mi nombre, hace años
Camino solitaria
En busca de mi primera voz
Estos túneles me perturban, ve despacio
Déjame soñar con flores blancas
(El viajero tiene aroma de mujer
“Mañana vendré a verte”, susurra
Va sonriente entre faroles de una casa antigua
Aves negras vuelan inquietas.
Al día siguiente, nuestro pretendiente
Acude con flores carmesí
La madre sorprendida cuenta
Que ella murió hace tres años
( Su tumba queda en Chicla
Puerta 9 )
Confuso, abandona la ciudad
Atraviesa el lugar de citas
Y llega al camposanto
En la puerta 9 rezan letras:
Nadia Inocente descansa en paz
+
No te olvidaremos
En la vieja capilla, escarabajos dorados
se aprestan a cargar el último cuerpo )

LA HUELLA DEL ÁGUILA
A José María Paredes
Era un guerrero que emboscaba y confiscaba en nombre de la antigua piedra* para los desposeídos del Valle.
De su pecho salían los más resonados huapidos cuyo eco transmitían los cerros donde dormía.
Fue el caudillo más querido: construyó la plaza cívica, hizo calles empedradas y conformó talleres comunales.
Edificó el primer cementerio. En su portal mandó hacer esculturas blancas que recordaban el origen del mundo.
Organizó al pueblo con claves de las constelaciones.
Un día, partió tras las huellas del águila.
Se convirtió en leyenda.
A veces, es observado lejos, cruzando las colinas en su corcel de viento.
Hoy, la calle principal de la Ciudad, lleva su nombre.
* Wajay Lumi. Divinidad menor de San Agustín de Cajas, poblado wanka

PRELUDIO
Rostros de arco iris
Sonríen al espejo
En la quebrada seca
Escorpiones agitados
Cavan fosas
Nadie oye el llanto
De esculturas rotas
Detrás de la montaña
Yace la Luna muerta